lunes, 31 de octubre de 2011

Ausencia.

Como si pudiera dejar esta piel,
como cambiar de traje.

Así como vida sin alma
de quién pudiera importale.

Y soy yo una de esas vidas
de quien miran sin mirarme.

Como hoja que el viento mueve,
como una bombilla titilante.


Sin el chasquido de los dedos
sin labial para maquillar.

Ausencia vil que sienta mis ideas
frente al espejo cobrando cada instante.





RUBéN

Fondo.

Otra vez el fondo de lo no alcanzado
o la costumbre de los sueños sin cumplir.

Hoy mis manos laceradas gritan tu ausencia
y vuelvo a tocar el fondo de la soledad.

Después de otro intento mirando al cielo
el eco de mis palabras están en el fondo junto a mí.





RUBéN

Polvoriento.

Vi levantarse el polvo
con el ligero viento frío
y salir personajes que cruzaron
por mi camino como si flotaran.

No podía verles los pies, ni su sombra,
pero se movían junto con la
cortina de polvo que se había levantado
con el frío y ligero viento.




RUBéN

viernes, 21 de octubre de 2011

Saliéndose del huacal.

Sino fueron las pastillas, ni ninguna dosis.
¿Porqué me siento en plena metamorfosis?

Sin paciencia para nadie, no puedo contemplar
cosas ilógicas para estallar en odio y coraje.
Sin respuestas, sin salidas o entradas
a algo estable sin movimiento.



RUBéN

Tu Pulgar.

Acaricio la corona que me has puesto,
ciñendo mi cabeza y la sangre
que baña lentamente mi cara.

Tu pulgar se inclina hacía abajo,
con una ovación por ello
y veo el resplandor de las espadas.

Mis labios rotos sólo claudican palabras
que no querrás escuchar, alejando
tu vida de mi vida, das la media vuelta.

Apresurados suenan los tambores
que rompen el breve silencio después de tu acción,
los velos y collares de las danzantes se agitan.

Y un bacanal se vuelca en el piso de mármol,
no hay nada más que hacer que verles bailar,
no hay nada más que esperar el amanecer para el final.






RUBéN